¡INJERTOS: CREANDO NUEVOS SERES VIVOS DE FORMA TRADICIONAL!

En este día de todos los santos, y después de la noche de Halloween, ningún tema mejor para desarrollar que el tema de los… INJERTOS. ¡Que quería yo hablarles de injertos! (en “Amanece que no es poco” sería de Dostoievski)

En Naranjas Ecológicas Biovalle llevamos haciéndolos toda la vida, y en el campo andaluz ni digamos. Parece que en China ya se practicaba en el siglo I a.C., y que en la Gracia Clásica era común. Los romanos utilizaron con asiduidad el injerto, pero fueron los árabes en Al Andalus quienes utilizaron y desarrollaron profusamente esta técnica.

En la actualidad se utiliza tanto con especies de árboles, como de arbustos y otras plantas. Mucho tiempo ha pasado desde los inicios del descubrimiento del injerto, y para el mundo agrario sigue siendo una técnica innovadora, aunque para muchos la innovación sólo sea algo de ahora mismo, y por supuesto patentable. Ahí radica la grandeza del injerto que nos legaron las culturas agrarias precedentes, es una donación, sin necesidad de pagar royalties, ni canon alguno ni nada de nada. Sabiduría popular al servicio de todos. Para saber más sobre los injertos puedes acceder a este maravilloso “TRATADO DEL INJERTO” online: https://www.juntadeandalucia.es/opencms/opencms/system/bodies/contenidos/publicaciones/pubcap/2007/pubcap_2021/Tratado_del_Injerto_interior_-_BAJA_RESOLUCION.pdf

Limoneros recién injertados sobre naranjos (tejido de limón entre las tiras de plástico que unen los tejidos del limón al naranjo

Algo así como el software libre, para que los menos duchos en la cultura agraria puedan entenderlo. Vamos que el injerto, la azada, y otros útiles, herramientas y técnicas ancestrales son una especie de sistema Linux pero de toda la vida, puestos a prueba en comunidad y demostrando durante siglos su utilidad. Habrá que ver qué esperanza de vida tiene el software que se crea en la actualidad, porque estamos seguros que dentro de siglos el injerto seguirá existiendo, y la azada, pero difícilmente lo hagan los sistemas operativos actuales que se actualizan cada poco tiempo, cuando no surge uno nuevo que da al traste con los anteriores.

En realidad, cuando la mayoría de la gente piensa en un injerto lo hace de forma más menos apropiada. No piensan en un injerto vegetal, sino que lo hacen más en un injerto de piel, o en uno capilar. Es decir en trasponer e implantar un trozo de tejido de una parte del cuerpo en otra. Puede incluso ser tejido de otro cuerpo diferente. Porque injertar al fin y al cabo significa eso, insertar.

De esta forma al pensar en el injerto, muchos están pensando en una operación como de ciencia ficción, de crear un ser diferente, e incluso monstruoso. Un Frankenstein moderno, muy propio para una noche llena de terror como la de los Santos, convertida ahora en fiesta de Hallowen. Y en realidad el injerto es un poco así, es una técnica agrícola y creativa a la vez, con la que se pueden crear quimeras vegetales (las quimeras animales del mundo mitológico nunca han existido), seres producto de la mezcla de varios seres.

Rama de limonero con varios meses saliendo desde la zona del naranjo sobre el que se injerto. Notese que los troncos de los árboles injertados están pintados con cal para protegerlos del sol de verano.

También hay personas que nos cuentan que el injerto es una mezcla de varias cosas. A nuestro stand de Naranjas Ecológicas Biovalle han llegado muchas personas, por lo que no nos sorprende ya, a decirnos que las naranjas sanguinas que vendíamos eran un injerto de granadas con naranjas. Incluso después de nuestras explicaciones ellos seguían diciéndonos que no era otra variedad de naranjas, que estaban seguros que era un injerto de granada y naranja. Para estas personas, injerto significa sencillamente híbrido, mezcla de dos especies diferentes para crear una nueva.

Pero qué es realmente el injerto. Pues ni más ni menos que una técnica que permite unir materiales vegetales de especies diferentes con varias finalidades: conservar la variedad seleccionada en el tiempo (ya que la semilla no dará lugar a organismos exactamente iguales a los progenitores) a través de clones idénticos, adelantar la fructificación, mejorar la resistencia de los vegetales a determinadas condiciones, acelerar y anticipar la maduración de los frutos, o simplemente cambiar la especie de frutal que estamos cultivando sin cortar el árbol que anteriormente estaba sembrado.

Limoneros injertados sobre naranjos y ya con casi tres años. Produciendo los primeros limones, poquitos pero algunos.

A este cambio de variedades es al que más nos dedicamos en Biovalle con nuestras naranjas biológicas y los demás cítricos ecológicos. Se necesitan yemas (un trozo de tejido con la capacidad de crecer y dar lugar a nuevas ramas) de la nueva variedad de frutal que queramos cultivar para, con una incisión (hay diferentes modalidades de injertos) en la corteza de la planta receptora, poder “insertar” dicho tejido con yemas en la abertura practicada en la corteza de la variedad que queremos modificar. Después de esta operación, se sella el lugar del injerto y se aprieta con unas gomas especiales o con cuerda para que se cierren las heridas y para que el nuevo tejido con sus yemas quede en contacto con los tejidos y la savia del árbol injertado, que se encargarán de alimentar a este tejido nuevo para que crezca y de lugar al nuevo frutal. En nuestros cítricos orgánicos nosotros lo hacemos continuamente para modificar naranjos a limoneros, limeros, mandarinos o pomelos.

En esto del injerto, como en todo lo referente el mundo agrícola, si el injerto lo hace un campesino viene a no tener importancia ninguna, o simplemente a considerarse una operación mecánica, repetitiva, y por supuesto sin mayor interés, pero si a alguien del mundo del arte se le ocurre hacer un injerto o varios… Entonces se convierte en algo sublime, en una expresión de arte de primera magnitud, en una obra original, redonda y acabada, como este “árbol de las 40 frutas” de Sam Van Aken: https://www.muyinteresante.es/naturaleza/articulo/un-arbol-que-da-40-tipos-de-frutas-911511953240 . Una falta más de respeto, o simplemente una falta de visión global de nuestra sociedad hacia el mundo rural y agrario del que es heredera y dependiente.

El árbol de las 40 frutas, de Sam Van Aken. (Fuente: Muy Interesante, enlace proporcionado)

En un mes, cuando estén ya bien maduras y deliciosas, desde Biovalle podrás recibir en casa las primeras naranjas ecológicas de la temporada, así como otros cítricos ecológicos recién recolectados: limones, limas, pomelos, mandarinas… Y cuando los degustes, no olvides que su origen es un poco monstruoso y espeluznante, pero muy sano, tradicional y ecológico.

MUCHO MÁS QUE EXPORTAR NARANJAS Y CÍTRICOS

En días pasados un representante de Naranjas Ecológicas Biovalle estuvo en Bélgica invitado por la empresa distribuidora con la que colabora en el país desde 2014.

Desde los inicios de Biovalle surgió la posibilidad de llevar nuestros cítricos ecológicos de calidad a otros países de Europa. A lugares donde los cítricos forman parte de la cesta básica de la compra, y que, al igual que ocurre con el aceite de oliva, no se pueden producir debido a las condiciones agroclimáticas de dichas regiones. Con esto queremos decir que son productos que se consumen a diario pero que no se producen en la zona. Las naranjas no suelen faltar en las casas de los habitantes del centro y norte de Europa en otoño e invierno, como no faltan en nuestros hogares las especias, el café o el chocolate, por poner sólo algunos ejemplos.

En estas 2-3 últimas campañas, las naranjas orgánicas de Biovalle han sido solicitadas por tiendas y proyectos de Gran Bretaña, Francia, Bélgica, Alemania y Luxemburgo. Algunas veces de forma testimonial, en otras incrementándose los pedidos poco a poco, y en ocasiones se han convertido en algo normal, periódico y que contribuye a dotar de estabilidad a nuestro proyecto.

Este es el caso sin duda de Bélgica. Desde 2014 tenemos una relación de cooperación y colaboración con el proyecto The Food Hub, creado por Simon en Lovaina, un proyecto de distribución y comercialización de productos orgánicos provenientes exclusivamente de pequeños productores, que además de estar certificados en agricultura ecológica cumplen unos estándares de producción y calidad añadidos. No basta estar certificado en ecológico para poder entrar a formar parte de la red de productores que abastecen puntualmente a dicho proyecto.

Visitando un impresionante huerco orgánico de 1000 m2 en el centro de la la ciudad de Bruselas. El huerto forma parte en la actualidad de un proyecto social y fué creado por Simon (The Food Hub).

Producir agroecológicamente, teniendo en cuenta cuestiones ambientales, sociales, laborales…  es sin duda fundamental, como también lo son la pasión y amor por el trabajo diario, y la producción de alimentos de alta calidad nutricional y organoléptica, para que un pequeño productor sea seleccionado.

Por supuesto, antes de comenzar a trabajar con estos proyectos, algún representando de los mismos visita a los diferentes productores en origen, para informarse de forma precisa de las principales cuestiones relacionadas con la producción, el día a día en la finca, e incluso para ver si algo no termina de cuadrar, y también para tomar fotos de la finca y los productores. Con toda la información los responsables del proyecto tomarán la decisión de invitar o no a cada productor a formar parte de sus iniciativas.

Estos proyectos apoyan a los productores que han seleccionado mientras estos decidan seguir trabajando con ellos, y mientras no modifiquen sus condiciones de producción. De esta forma, poder formar parte de uno de estos proyectos se convierte en una simbiosis beneficiosas para los dos partes, para el productor que recibe el apoyo económico y emocional que necesita, y para los distribuidores y comercializadores, que de otra parte reciben puntualmente un producto de calidad sin igual a lo largo de toda la campaña, sin tener que preocuparse de buscar y seleccionar sobre la marcha nuevos productores constantemente, lo que se traduce en precios bastante estables y previsibles, donde el factor especulativo no forma parte de la ecuación final.

Además se suele invitar periódicamente a los productores a visitar los países de destino de sus productos para conocer “in situ” a las personas que hay detrás de cada pedido, de la distribución de los mismos, e incluso a las tiendas y proyectos que comercializan dichos productos a través de estas pequeñas empresas distribuidoras. Se aprovecha también la presencia de los productores para organizar catas y degustaciones de dichos productos guiados por ellos, lo que se convierte en una oportunidad única de conocer de primerísima mano cada fruta o verdura, desde su cultivo hasta formas diferentes y sorprendentes de preparación.

Juan (Naranjas Ecológicas Biovalle) a la izquierda, Clara (The Food Hub), Rafael (Olivo Vivo), Debla (Bioles) y Manuel (Guadalhorce Ecologico) a la derecha, en el mercado de productores organizado alrededor de la tienda en Lovaina.

En este contexto Naranjas Ecológicas Biovalle visitó recientemente Bélgica invitada por Simon y The Food Hub, y por segunda vez en estos últimos tres años. En esta ocasión también estuvieron presentes en la visita otros proyectos andaluces que también comercializan sus productos a través de dicha distribuidora: Olivo Vivo (aceite ecológico. Córdoba), Bioles (legumbres, arroz, harinas, frutas secas, ecológicos. Alameda, Málaga), Rambla del Mar (Hortalizas y verduras ecológicas. Viator, Almería) y Guadalhorce Ecológico (frutas y verduras ecológicas. Comarca Guadalhorce, Málaga).

Durante tres días, visitamos varios proyectos en los que nuestras naranjas orgánicas, y los demás productos, están presentes: tiendas de productores, supermercados, asociaciones de consumidores, locales donde se ofrecen exclusivamente productos de pequeños productores biológicos, etc. Proyectos situados por todo el país: Lovaina, Bruselas, Lieja, Gante…

Coincidiendo con nuestro viaje se celebró una fiesta de los productores que abastecen a The Food Hub en Lovaina, utilizando la plaza contigua a la tienda que la distribuidora tiene en la ciudad. Los distintos productores, colocados en el exterior, en semicírculo respecto a la tienda, presentaron y vendieron directamente sus productos al público, haciendo degustaciones gratuitas para los asistentes.

Inauguración del mercado de productores en la plaza aledaña a The Food Hub, en la que Biovalle también estuvo presente para hablar sobre sus cítricos ecológicos.

Aunque nuestras naranjas ecológicas no pudieron estar presentes por su actual estado de maduración, durante el viaje pudimos notar la misma ilusión hacia nuestro proyecto por parte de los distribuidores y tiendas que ofrecen nuestras naranjas que hace tres años, cuando viajamos por primera vez. Y la pregunta más repetida hacia nosotros en todos los locales visitados fue: ¿y las naranjas para cuándo?, en lo que parecía una versión frutal y orgánica de la canción de Jennifer López.

Sin duda estos momentos se convierten en oportunidades únicas de conocer a personas, proyectos y paisajes, lejanos en lo geográfico pero muy cercanos en la forma de entender y soñar el mundo. Para nosotros supone una recarga de energía muy necesaria ante la inminente campaña que se avecina, y que nos servirá para seguir en nuestro camino, ilusionados, felices y agradecidos a tod@s l@s que hacen posible que el proyecto Naranjas Ecológicas Biovalle sea hoy día una realidad desde Palma del Río.

 

Biovalle participa en un curso del IFAPA

A lo largo de la mañana del pasado jueves 27 de septiembre, Naranjas Ecológicas Biovalle participó en el curso de citricultura ecológica organizado por el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (IFAPA), y celebrado en Palma del Río.

Entre los asistentes se encontraban productores de cítricos que se han iniciado en la producción ecológica, otros productores convencionales que podrían estar interesados en este tipo de agricultura, así como técnicos, estudiantes de la rama agraria, desempleados, y particulares con especial interés en la materia.

 

Los asistentes dialogando respecto a varios aspectos de la producción ecológica de naranjas y otros cítricos, en uno de los momentos de la visita.

A lo largo de la mañana los participantes, que rondaban la veintena, pudieron conocer de primera mano todas las cuestiones relacionadas con la gestión y el día a día del proyecto. A media mañana se llevó a cabo una presentación del proyecto Naranjas Ecológicas Biovalle, en la sede del IFAPA, y a continuación de la misma se visitó la finca situada en el pago de la Ribera, en Palma del Río, donde se cultivan naranjas ecológicas navelinas, salustianas y cadeneras.

A pesar del calor reinante aún en estas fechas a lo largo de la visita los estudiantes pudieron conocer los principales temas relacionados con la certificación y el uso de insumos ecológicos, y principalmente la gestión que desde Naranjas Ecológicas Biovalle realizamos de la propia finca.

Los temas relacionados con el cultivo de cítricos ecológicos, el manejo de la fertilidad, las plagas, la sanidad vegetal, la diversificación de variedades, el riego, el manejo de las cubiertas vegetales, así como las labores de comercialización y el agroturismo, fueron los que más atrajeron la atención. Hubo también tiempo para visitar algunos árboles jóvenes de la variedad cadenera injertados y de diferentes edades, e intercambiar información sobre cuestiones importantes relacionadas tanto con la variedad como con el proceso de injertar.

Revisando el injerto de un jovén naranjo ecológico, de la variedad local en peligro de desaparición cadenera

El curso, de una semana de duración y 30 horas lectivas ha permitido a los estudiantes conocer de primera mano, a través de las conferencias de expertos en cada aspecto, las cuestiones relacionadas con la legislación en la materia, los pros y contras del cultivo, el proceso a seguir para la conversión de una finca de citricultura convencional a ecológica, las cuestiones relacionadas con la certificación y el control en producción ecológica, técnicas y aspectos relacionados con la fertilización, la sanidad vegetal, el control de la vegetación espontánea, y de la comercialización de los cítricos, etc. Se incluía también en el curso conocer un proyecto cercano de citricultura ecológica y la visita a una finca con experiencia en el cultivo orgánico o biológico de naranjas y otros cítricos, para lo que fuimos invitados a participar en el curso.

Naranjas Ecológicas Biovalle es un proyecto de citricultura ecológica familiar desarrollado desde la localidad de Palma del Río. En Biovalle puedes comprar naranjas ecológicas y otros cítricos orgánicos, apadrinar naranjos, o realizar visitas organizadas para conocer el día a día de la gestión de la finca.

¿PUEDES MORIR POR DORMIR CON PLANTAS EN EL CUARTO?

Cuando has estudiado Biología, o te dedicas a la agricultura, como nosotros en Naranjas Ecológicas Biovalle, o la botánica en general, es fácil que a lo largo de tu vida te hayan preguntado, o simplemente afirmado en tu presencia, buscando tu asentimiento, “que no se puede dormir con plantas en el cuarto: ¡PODRÍAS MORIR ASFIXIADO!”. Al parecer las plantas respiran por la noche y lo hacen de una forma tan efectiva que podrías morir en caso de introducir una maceta en el cuarto y cerrar la puerta, por pequeña que esta maceta sea.

En la actualidad debido a la crisis, al alto precio de la vivienda, a la falta de empleo de calidad, y a la especulación en general, podemos encontrar pisos en los que viven hasta 10 personas o más, y cuartos de 10m2 en los que duermen en literas 4, 5, 6 personas. Hasta ahí bien, pero, ¡Mucho cuidado si metes una maceta en ese mismo cuarto!

En el imaginario colectivo parece que una especie vegetal, como puede ser una cinta, un poto, o una planta del dinero, respiran más que cualquier persona a lo largo de una noche, y claro… podría ser peligroso.

Pasear por Naranjas Ecológicas Biovalle, incluso de noche es una experiencia multisensorial y nada peligrosa. Al contrario, el aire puro y los sonidos de la naturaleza nos envuelven y relajan.

¿Pero qué hay de cierto en esto?

Queremos aprovechar esta entrada del blog para despejar algunas dudas y desterrar el miedo a dormir con plantas en el cuarto.

¿Es verdad que respiran las plantas por la noche? Pues sí, lo hacen, pero no sólo por la noche. Las plantas respiran durante todo el día. Al igual que animales, hongos, algunas bacterias y protoctistas, las plantas necesitan respirar oxígeno para obtener la energía de los alimentos. Si sólo respirasen de noche no podrían obtener la energía necesaria para llevar a cabo sus funciones vitales básicas a lo largo del día.

Sin embargo encontrarás mucha información en libros e internet en las que se afirma que las plantas hacen la fotosíntesis por el día y respiran por la noche. Para nosotros los animales, lo análogo sería comer por el día (sin respirar) y sólo respirar por la noche (sin comer). Si alguien afirmase esto último sobre los animales, que por el día comen pero no respiran y por la noche respiran pero no comen, lo tomarían directamente por loco o desinformado.

Durante la fotosíntesis, que las plantas sólo hacen por el día porque necesitan la luz solar como fuente de energía, estas elaboran su alimento a partir de agua, minerales, dióxido de carbono y luz solar. Y en el proceso, liberan a la atmósfera oxígeno. Todo ocurre en los cloroplastos de las plantas, unos “órganos” internos que aparecen en sus células y que le dan el color verde a hojas y algunos troncos y ramas.

Fotosíntesis: durante el proceso, el agua, el dióxido de carbono y los minerales, gracias a la energía solar se convierten en azucares (glucosa) emitiendo oxígeno a la atmófera. Fuente foto: https://es.wikipedia.org/wiki/Plantae

La fotosíntesis en definitiva es una especie de auto-mercado en el que la planta es capaz de fabricar su propio alimento sin desplazarse y usando la renovable luz solar. Y además captando CO2 de la atmósfera, y liberando a esta O2.  Un precioso proceso inventado por las bacterias hace unos 2500 millones de años (https://www.investigacionyciencia.es/noticias/el-origen-de-la-fotosntesis-y-la-respiracin-aerbica-15333).

Pero el alimento debe transformarse de nuevo a energía para que las células vegetales puedan realizar sus funciones vitales. Es ahí donde interviene la respiración. Y lo hace en cualquier animal (incluidas las personas), en todas las plantas y hongos, y en algunos microorganismos. Durante el proceso de respiración en las plantas, dentro de unos “órganos” denominados mitocondrias, ocurre el proceso inverso a la fotosíntesis. El O2 oxida (quema) el alimento obtenido durante la fotosíntesis y lo transforma en energía, CO2 y vapor de agua (H2O). El CO2  y el H2O vuelven a la atmósfera, y la energía se la queda la planta.

Respiración: la glucosa que obtuvieron las plantas durante la fotosíntesis, es oxidada por el oxígeno, liberándose energía para las plantas y vapor de agua y dióxido de carbono a la atmósfera. Fuente foto: https://es.wikipedia.org/wiki/Plantae

Como os habréis dado cuenta, es un ciclo en el que la energía solar acaba siendo usada por los organismos fotosintéticos, que por el camino transforman dióxido de carbono y agua en materia orgánica (alimento) liberando oxígeno a la atmósfera. Y cuando respiran, oxidan dicha materia orgánica emitiendo dióxido de carbono y agua a la atmósfera. De esta forma se ha producido un transporte de la energía del sol hacia las plantas.

La respiración ocurre durante todo el día, no sólo en la noche. Sin embargo, el balance final de una planta es positivo, emitiendo más oxígeno del que consume. Por eso hay oxígeno para ellas y los demás seres vivos.

Entonces, ¿es posible morir paseando de noche entre las naranjas ecológicas en Biovalle? ¿Podríamos sufrir falta de oxígeno si durmiésemos en una selva? Y la decisión más terrorífica y espeluznante de todas ¿Duermo en el cuarto con mi pareja, con un poto o con ambos?, y ¿con la puerta abierta o cerrada?

Pues desde Biovalle te aconsejamos que duermas como prefieras pero sin miedo. El oxígeno que una planta puede acopiar durante la noche es mucho menor que el que requiere una persona o un perro grande. Y a nadie se le ocurriría dejar a dormir a su pareja en el sofá para no morir asfixiada, ¿VERDAD? ¿O NO?

Abre Natura, abre Biovalle

El próximo sábado 19 de mayo, en Naranjas Ecológicas Biovalle abrimos las puertas a visitantes que quieran conocer nuestra actividad de producción y comercialización de cítricos ecológicos en un espacio enmarcado en la Red Natura 2000. El evento es una iniciativa de la organización SEO BIRDLIFE con el apoyo de la FUNDACIÓN BIODIVERSIDAD (https://www.seo.org/2018/05/10/en-el-dia-europeo-de-la-red-natura-2000-abrimos-las-puertas-al-campo/).

naranjas ecológicas para la conservación de la naturaleza

Abre Natura 2018 está organizado en todo el estado español por la ONG pionera en conservación de la naturaleza SEO BIRDLIFE

La actividad es gestionada directamente por RURAL IT, empresa de Madrid pionera en el turismo de naturaleza y experiencias, con la que llevamos trabajando varias campañas. La información sobre la actividad y la forma de participar en la misma la podéis encontrar en su web: http://ruralit.es/planes-it/abre-natura-en-finca-de-naranjas-biovalle-palma-del-rio-cordoba/

Estamos muy contentos de haber sido seleccionados junto a otros 10 proyectos de la geografía peninsular por la organización SEO BIRDLIFE, ONG pionera en la conservación de la naturaleza. En total participaremos 11 iniciativas de toda España, 4 de Madrid, 2 de Cantabria, 2 de cataluña y 3 de Andalucía. Entre los proyectos se incluyen bodegas, queserías, ganaderías, cultivos de fresas, olivares y nuestro proyecto de citricultura ecológica.

En Andalucía, junto a Naranjas Ecológicas Biovalle de Palma del Río, participarán también la conocida bodega ecológica El Cortijo El Cura de Laujar de Andaráx (Almería) y  el olivar de Ardachel de Siles (Jaén).

Deliciosas naranjas ecológicas en Biovalle.

Abre Natura 2018, es un evento para celebrar el Día Europeo de la Red Natura 2000. Con esta iniciativa se pretende abrir las puertas de diferentes fincas situadas en espacios de la Red Natura 2000 para mostrar la riqueza natural y paisajística de los mismos, a la vez que se muestra una forma de producir respetuosa con dichos espacios.

Visitaremos nuestra finca de cítricos ecológicos situada a orillas del río Guadalquivir en un tramo catalogado como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) conocido con el nombre de Río Guadalquivir Tramo Medio (Córdoba).

Los visitantes podrán hacer un seguimiento de los cultivos, degustar los cítricos ecológicos disponibles, y realizar avistamientos de las numerosas especies de aves que habitan entre la huerta y el propio río. Realizaremos también un paseo entre los frutales y por la orilla del río Guadalquivir para comprobar la diversidad biológica asociada al cultivo ecológico y al colindante río. Además comprobaremos “in situ” la compatibilidad entre el cultivo ecológico y la diversificación de las producciones, con la conservación de la diversidad natural y la belleza paisajística.

Y los participantes podrán recoger también sus propias naranjas ecológicas directamente del árbol, degustarlas allí mismo, y llevarse a casa la fruta recolectada.