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Estuvimos en Organic Food Iberia y os lo contamos

La semana pasada asistimos  a Organic Food Iberia y a Ecoliving Iberia. Desde la distancia y la experiencia de un proyecto familiar y pequeño como Biovalle, pensábamos que íbamos a algo tremendamente especial y nuevo. Y un poco nuevo si que fue, principalmente por ser la primera feria profesional e internacional de este tipo que se celebra en España.

Ya en el metro, camino de IFEMA, nos encontramos con Carlos Ruiz, amigo y antiguo compañero de trabajo en el proyecto Life de reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía. Nosotros íbamos para Organic Food y él para Bruselas, a una reunión sobre olivares, representando al interesante proyecto Life olivares vivos (https://olivaresvivos.com/) en el que trabaja en la actualidad, y a SEO Birdlife (https://www.seo.org/).

Desde Biovalle asistimos como visitantes profesionales, para conocer de primera mano la feria y sus posibilidades, y para valorar la posibilidad de asistir con stand propio en próximas ediciones.

La feria se celebro entre los días 6 y 7 de junio, y estaba destinada a promover la alimentación y vida ecológicas, y a establecer contactos entre productores, suministradores de servicios, y posibles compradores nacionales e internacionales.

Entrada a organic food iberia y eco living iberia en IFEMA (Madrid).

Nada más llegar nos dimos cuenta de que al carro verde se están sumando muchas empresas que principalmente lo que tienen de ecológicas es la publicidad, y que los productos que ofrecen están certificados, ¡claro! Pero chocaba demasiado que al entrar te topases ineludiblemente con el stand más grande de la feria (o eso parecía), que tenías que ver, sí o sí, porque estaba en mitad del camino, y que fuese el de… CARREFOUR BIO.

Un stand precioso lleno de productos homogéneos, brillantes, pulcros y plastificados, porque Carrefour siempre trabajó y luchó por una agricultura ecológica de calidad y fundamentada en los pequeños agricultores que hacen bien las cosas. Eso está meridianamente claro ¿no? Yo creo que desde que se llamaban PRYCA ya estaban pendientes de esto de lo ecológico, pero no ha podido ser hasta ahora, que se encuentran con un mercado hecho desde abajo por los pequeños productores y consumidores a base de trabajo, constancia, confianza y respeto, cuando se han decidido con todas sus fuerzas a intentar hacer además ganancias.

Y la pena es comprobar como en España están acaparando el mercado ecológico grandes superficies de este tipo, que están forzando a muchas pequeñas tiendas y productores a echar el cierre, mientras que entran con fuerza ahora productores y cooperativas de grandes dimensiones que son las que pueden suministrar “cantidad”.

En este sentido encontramos en la feria algo cada vez más habitual, y es que un sinfín de productores lo son a la vez de convencional y ecológico. Y eso no nos acaba de convencer.

Desde Naranjas Ecológicas Biovalle aprovechamos de nuevo para agradecer el esfuerzo que tiendas orgánicas de barrio, pequeñas cooperativas de productores, asociaciones de consumidores y productores, consumidores privados, etc., siguen haciendo cada día desde abajo, dignificando la profesión del productor, y valorando también al consumidor en la elección de productos que son ecológicos certificados y mucho más.

Y en este contexto nos alegró encontrarnos con paisanos nuestros en Organic Food, como Álvaro Fuentes Guerra de ECO CÓRDOBA (https://ecocordoba.com/), o Carlos Pérez de FRESCUM (https://www.frescum.es/) que al igual que nosotros acudieron a conocer el evento. Y visitamos el stand de Envasados Ecológicos Lola (www.ecologicoslola.com), de Villarrubia.

Álvaro Fuentes Guerra de Eco Córdoba (izquierda), Juan Salamanca de Biovalle (centro) y Carlos Pérez de Frescum (derecha).

Nos ilusinó igualmente visitar el stand de Verdesol, y el de Aceite Pilares (http://pilaresaceitedeautor.com), de Lantejuela (dónde nosotros pasamos algunos años estupendos de pequeños), en los que saludamos a nuestro amigo de la infancia David Méndez.

En muchos momentos llegamos a olvidar incluso que nos encontrábamos en una feria internacional que se celebraba en Madrid, debido a la gran presencia de expositores y productos de origen andaluz, y de la nutrida presencia de stand asociados a Ecovalia (http://www.ecovalia.org/).

Esto habla bien a las claras del buen momento que está viviendo la producción ecológica en Andalucía, aunque tengamos todavía que trabajar para que el consumo ecológico sea mínimamente acorde a la cantidad y calidad de nuestras producciones. El consumo ecológico interno es uno de los principales problemas que se detectan en el sector (https://www.eldiario.es/economia/transvase-agricultura-ecologica-Espana-hectareas_0_905009666.html).

Tras visitar algunos proyectos interesantes y otros no tanto, y de recorrer varias veces la feria, nos encontramos con varios buenos amigos, como Carlos Aragón, de la empresa Bioles que es referente andaluz en el procesado ecológico de arroces, frutos secos, granos, harinas, legumbres y especias de la más alta calidad, desde Alameda en Málaga (https://bioles.es/), y Álvaro M. Férnandez-Blanco Barreto, veterinario naturalista y gran conocedor del poder de la medicina herbal de uso en ganadería, con una trayectoria de 12 años en el sector de la certificación ecológica y que ahora comienza en solitario un interesantísimo proyecto de veterinaria, fitoterapia y consultoría en agroecología (Veteco Consultores: veterinario@cerroviejo.org). Con ellos acabamos la jornada, disfrutando de nuestra amistad, y conociendo a personas como Antonio Marín, de Pruna y responsable de La Umbría, Ibéricos Ecológicos (https://www.youtube.com/watch?v=UeFj8i4snJI), a Fran Miranda, agricultor amante de los garbanzos de Escacena y los pistachos, y a Julián Navarro de la Bodega Colonias de Galeón en Cazalla de la Sierra (http://www.coloniasdegaleon.com/), a quienes nos presentó Álvaro.

De izquierda a derecha: Antonio Marín (La Umbría-Ibéricos Ecológicos), Juan Salamanca (Naranjas Ecológicas Biovalle), Alvaro M. Fernández-Blanco (Veteco), Carlos Aragón (Bioles), Fran Miranda, y Julián Navarro (Colonias de Galeón)

Nos despedimos de la feria, hasta nueva ocasión, incapaces de precisar dónde terminaba Organic Food Iberia y dónde comenzaba Eco Living Iberia, pero convencidos de que hemos entrado en la postmodernidad, y ya sabemos organizar los eventos importantes de agricultura ecológica con nombres exclusivamente en inglés. Se nota que “semos” europeos auténticos, que digo europeos…, ciudadanos del mundo mundial, capaces de trabajar donde haga falta (aunque nos gustaría más estar cerca de los nuestros y de los lugares donde nos criamos), con sobre cualificación profesional, con idiomas, y cobrando poquito, que en eso consiste la globalización, ¿no? ¿o se me ha escapado algo por el camino?

¿Cuándo volvemos con nuestros cítricos?

Hoy, 29 de mayo, estamos haciendo los últimos envíos de la campaña, pero ya estamos pensando en el regreso con la nueva temporada de naranjas ecológicas y otros cítricos eco que parece que va a prometer, y mucho.

Seguro que a algunas y algunos os hubiese gustado que os hubiésemos avisado la semana pasada para que hubieseis podido hacer vuestro último o últimos pedidos de la temporada.

Lo pensamos y le estuvimos dando vueltas al asunto, pero tuvimos que, finalmente, desechar esa opción por las pocas naranjas que nos quedaban. Vimos que si mandábamos un email colectivo el problema es que no nos iban a quedar suficientes naranjas para los pedidos que nos llegasen. Y no nos gusta eso de ofrecer algo que sabemos que no podemos cumplir.

Así que os anunciamos el final de la campaña 2018/2019 a partir de hoy mismo.

podando en biovalle

Ya llevamos unos meses cuidando la próxima cosecha: podando, regando, desbrozando… Durante esta época es muy importante el trabajo diario en la finca para obtener naranjas ecológicas de calidad.

Pero en unos 6 meses, como mucho, debemos estar de vuelta, con las primeras naranjas navelinas de la temporada, las limas, los pomelos rojos… No nos gusta empezar a recolectar antes de tiempo y por eso la experiencia nos dice que antes del 20 o 25 de noviembre casi nunca hemos empezado nuestra temporada.

Os queremos volver a dejar claro, en estos tiempos en los que proliferan personajes y empresas de todo tipo, que SOLA Y EXCLUSIVAMENTE COMERCIALIZAMOS CÍTRICOS ECOLÓGICOS CERTIFICADOS, Y QUE SOLA Y EXCLUSIVAMENTE SON PRODUCIDOS POR NOSOTROS.

Como en temporadas pasadas, nos han llegado algunos ofrecimientos de lo más variado, de empresas o productores que, cuando conocen que estamos en la recta final de nuestra campaña, nos ofrecen limones ecológicos certificados, naranjas ecológicas certificadas, etc. Y a todos les contestamos lo mismo “sólo comercializamos los cítricos ecológicos que nosotros producimos. No somos intermediarios ni comerciales de nadie”. Porque precisamente huimos de ese modelo que ningunea al productor por un lado, con precios abusivos y sin margen alguno de negociación, y al consumidor por otro, sin informarle de la procedencia de los productos que compra ni de cómo se han cultivado, ni de nada de nada. Y en muchos casos la respuesta que encontramos de dichos intermediarios es “pero vuestros compradores no lo van a saber nunca. Ellos van a seguir pensando que son vuestras naranjas”.

Podéis estar seguros de que cada vez que nos compráis un paquete de cítricos biológicos de Biovalle, estos han sido cultivados, cuidados y recolectados por nosotros. Para eso somos inflexibles.

Naranjas Ecológicas Biovalle es un establecimiento recomendado por Vida Sana, la prestigiosas asociación nacional pionera en defensa y promoción de la producción ecológica y que organiza las diferentes ediciones de Biocultura: http://vidasana.org/establecimientos-recomendados/naranjas-ecolOgicas-biovalle

Además, por experiencia sabemos que hay productores de todo tipo, y que algunos son “poco fiables”, porque se dedican a la producción ecológica como se podrían dedicar a la venta de muebles, o a regentar un hotel. Su principal o única vocación es exclusivamente el dinero. Y en esos casos importa poco como hacer las cosas.

Conocemos productores que a la vez ofrecen productos certificados ecológicos, productos convencionales, productos de agricultura integrada… A nosotros eso de que el mismo productor o la misma empresa puedan producir y ofrecer a la vez naranjas orgánicas, naranjas convencionales y de agricultura integrada, por decirlo suavemente… NO NOS OFRECE CONFIANZA. Legal es, por supuesto, pero confianza ninguna.

Nos queremos despedir agradeciendo vuestro apoyo y respeto, y vuestras palabras de ánimo y de ilusión a lo largo de estos 6 últimos meses. Sin duda vosotr@s y vuestra apuesta por nuestro proyecto hace viable nuestro trabajo.

Por si no lo habéis pensado antes, vuestro apoyo a un proyecto como el nuestro lleva implícitas muchas otras cuestiones:  posibilitar otra forma de entender el mundo y el cultivo, permitir la pervivencia de una variedad de naranjas de producción local y en peligro de desaparición como la cadenera, incrementar la biodiversidad natural y cultivada en nuestras fincas, aumentar la captación de carbono por nuestros suelos, mejorar las aguas superficiales y subterráneas, así como la atmosfera que nos rodea, y los suelos que cultivamos, incidir positivamente sobre nuestra salud y la de las personas que nos ayudan

¡GRACIAS DE TODO CORAZÓN POR VUESTRO APOYO UNA TEMPORADA MÁS!

No podemos enunciar en este texto todos los cambios positivos que se producen gracias a la fuerza de vuestras acciones y decisiones de consumo, pero las tenemos presentes cada día.

Os agradecemos que, con vuestro apoyo, estáis siendo ahora mismo responsables de un cambio muy importante en nuestras vidas, y a otros muchos niveles sobre el ambiente en el que vivimos y sobre nuestro planeta.

¡Gracias de todo corazón y os mantendremos informados del comienzo de la nueva temporada, por si os apetece seguir degustando nuestros cítricos ecológicos, y apoyándo nuestro proyecto de vida!

¡INJERTOS: CREANDO NUEVOS SERES VIVOS DE FORMA TRADICIONAL!

En este día de todos los santos, y después de la noche de Halloween, ningún tema mejor para desarrollar que el tema de los… INJERTOS. ¡Que quería yo hablarles de injertos! (en “Amanece que no es poco” sería de Dostoievski)

En Naranjas Ecológicas Biovalle llevamos haciéndolos toda la vida, y en el campo andaluz ni digamos. Parece que en China ya se practicaba en el siglo I a.C., y que en la Gracia Clásica era común. Los romanos utilizaron con asiduidad el injerto, pero fueron los árabes en Al Andalus quienes utilizaron y desarrollaron profusamente esta técnica.

En la actualidad se utiliza tanto con especies de árboles, como de arbustos y otras plantas. Mucho tiempo ha pasado desde los inicios del descubrimiento del injerto, y para el mundo agrario sigue siendo una técnica innovadora, aunque para muchos la innovación sólo sea algo de ahora mismo, y por supuesto patentable. Ahí radica la grandeza del injerto que nos legaron las culturas agrarias precedentes, es una donación, sin necesidad de pagar royalties, ni canon alguno ni nada de nada. Sabiduría popular al servicio de todos. Para saber más sobre los injertos puedes acceder a este maravilloso “TRATADO DEL INJERTO” online: https://www.juntadeandalucia.es/opencms/opencms/system/bodies/contenidos/publicaciones/pubcap/2007/pubcap_2021/Tratado_del_Injerto_interior_-_BAJA_RESOLUCION.pdf

Limoneros recién injertados sobre naranjos (tejido de limón entre las tiras de plástico que unen los tejidos del limón al naranjo

Algo así como el software libre, para que los menos duchos en la cultura agraria puedan entenderlo. Vamos que el injerto, la azada, y otros útiles, herramientas y técnicas ancestrales son una especie de sistema Linux pero de toda la vida, puestos a prueba en comunidad y demostrando durante siglos su utilidad. Habrá que ver qué esperanza de vida tiene el software que se crea en la actualidad, porque estamos seguros que dentro de siglos el injerto seguirá existiendo, y la azada, pero difícilmente lo hagan los sistemas operativos actuales que se actualizan cada poco tiempo, cuando no surge uno nuevo que da al traste con los anteriores.

En realidad, cuando la mayoría de la gente piensa en un injerto lo hace de forma más menos apropiada. No piensan en un injerto vegetal, sino que lo hacen más en un injerto de piel, o en uno capilar. Es decir en trasponer e implantar un trozo de tejido de una parte del cuerpo en otra. Puede incluso ser tejido de otro cuerpo diferente. Porque injertar al fin y al cabo significa eso, insertar.

De esta forma al pensar en el injerto, muchos están pensando en una operación como de ciencia ficción, de crear un ser diferente, e incluso monstruoso. Un Frankenstein moderno, muy propio para una noche llena de terror como la de los Santos, convertida ahora en fiesta de Hallowen. Y en realidad el injerto es un poco así, es una técnica agrícola y creativa a la vez, con la que se pueden crear quimeras vegetales (las quimeras animales del mundo mitológico nunca han existido), seres producto de la mezcla de varios seres.

Rama de limonero con varios meses saliendo desde la zona del naranjo sobre el que se injerto. Notese que los troncos de los árboles injertados están pintados con cal para protegerlos del sol de verano.

También hay personas que nos cuentan que el injerto es una mezcla de varias cosas. A nuestro stand de Naranjas Ecológicas Biovalle han llegado muchas personas, por lo que no nos sorprende ya, a decirnos que las naranjas sanguinas que vendíamos eran un injerto de granadas con naranjas. Incluso después de nuestras explicaciones ellos seguían diciéndonos que no era otra variedad de naranjas, que estaban seguros que era un injerto de granada y naranja. Para estas personas, injerto significa sencillamente híbrido, mezcla de dos especies diferentes para crear una nueva.

Pero qué es realmente el injerto. Pues ni más ni menos que una técnica que permite unir materiales vegetales de especies diferentes con varias finalidades: conservar la variedad seleccionada en el tiempo (ya que la semilla no dará lugar a organismos exactamente iguales a los progenitores) a través de clones idénticos, adelantar la fructificación, mejorar la resistencia de los vegetales a determinadas condiciones, acelerar y anticipar la maduración de los frutos, o simplemente cambiar la especie de frutal que estamos cultivando sin cortar el árbol que anteriormente estaba sembrado.

Limoneros injertados sobre naranjos y ya con casi tres años. Produciendo los primeros limones, poquitos pero algunos.

A este cambio de variedades es al que más nos dedicamos en Biovalle con nuestras naranjas biológicas y los demás cítricos ecológicos. Se necesitan yemas (un trozo de tejido con la capacidad de crecer y dar lugar a nuevas ramas) de la nueva variedad de frutal que queramos cultivar para, con una incisión (hay diferentes modalidades de injertos) en la corteza de la planta receptora, poder “insertar” dicho tejido con yemas en la abertura practicada en la corteza de la variedad que queremos modificar. Después de esta operación, se sella el lugar del injerto y se aprieta con unas gomas especiales o con cuerda para que se cierren las heridas y para que el nuevo tejido con sus yemas quede en contacto con los tejidos y la savia del árbol injertado, que se encargarán de alimentar a este tejido nuevo para que crezca y de lugar al nuevo frutal. En nuestros cítricos orgánicos nosotros lo hacemos continuamente para modificar naranjos a limoneros, limeros, mandarinos o pomelos.

En esto del injerto, como en todo lo referente el mundo agrícola, si el injerto lo hace un campesino viene a no tener importancia ninguna, o simplemente a considerarse una operación mecánica, repetitiva, y por supuesto sin mayor interés, pero si a alguien del mundo del arte se le ocurre hacer un injerto o varios… Entonces se convierte en algo sublime, en una expresión de arte de primera magnitud, en una obra original, redonda y acabada, como este “árbol de las 40 frutas” de Sam Van Aken: https://www.muyinteresante.es/naturaleza/articulo/un-arbol-que-da-40-tipos-de-frutas-911511953240 . Una falta más de respeto, o simplemente una falta de visión global de nuestra sociedad hacia el mundo rural y agrario del que es heredera y dependiente.

El árbol de las 40 frutas, de Sam Van Aken. (Fuente: Muy Interesante, enlace proporcionado)

En un mes, cuando estén ya bien maduras y deliciosas, desde Biovalle podrás recibir en casa las primeras naranjas ecológicas de la temporada, así como otros cítricos ecológicos recién recolectados: limones, limas, pomelos, mandarinas… Y cuando los degustes, no olvides que su origen es un poco monstruoso y espeluznante, pero muy sano, tradicional y ecológico.

MUCHO MÁS QUE EXPORTAR NARANJAS Y CÍTRICOS

En días pasados un representante de Naranjas Ecológicas Biovalle estuvo en Bélgica invitado por la empresa distribuidora con la que colabora en el país desde 2014.

Desde los inicios de Biovalle surgió la posibilidad de llevar nuestros cítricos ecológicos de calidad a otros países de Europa. A lugares donde los cítricos forman parte de la cesta básica de la compra, y que, al igual que ocurre con el aceite de oliva, no se pueden producir debido a las condiciones agroclimáticas de dichas regiones. Con esto queremos decir que son productos que se consumen a diario pero que no se producen en la zona. Las naranjas no suelen faltar en las casas de los habitantes del centro y norte de Europa en otoño e invierno, como no faltan en nuestros hogares las especias, el café o el chocolate, por poner sólo algunos ejemplos.

En estas 2-3 últimas campañas, las naranjas orgánicas de Biovalle han sido solicitadas por tiendas y proyectos de Gran Bretaña, Francia, Bélgica, Alemania y Luxemburgo. Algunas veces de forma testimonial, en otras incrementándose los pedidos poco a poco, y en ocasiones se han convertido en algo normal, periódico y que contribuye a dotar de estabilidad a nuestro proyecto.

Este es el caso sin duda de Bélgica. Desde 2014 tenemos una relación de cooperación y colaboración con el proyecto The Food Hub, creado por Simon en Lovaina, un proyecto de distribución y comercialización de productos orgánicos provenientes exclusivamente de pequeños productores, que además de estar certificados en agricultura ecológica cumplen unos estándares de producción y calidad añadidos. No basta estar certificado en ecológico para poder entrar a formar parte de la red de productores que abastecen puntualmente a dicho proyecto.

Visitando un impresionante huerco orgánico de 1000 m2 en el centro de la la ciudad de Bruselas. El huerto forma parte en la actualidad de un proyecto social y fué creado por Simon (The Food Hub).

Producir agroecológicamente, teniendo en cuenta cuestiones ambientales, sociales, laborales…  es sin duda fundamental, como también lo son la pasión y amor por el trabajo diario, y la producción de alimentos de alta calidad nutricional y organoléptica, para que un pequeño productor sea seleccionado.

Por supuesto, antes de comenzar a trabajar con estos proyectos, algún representando de los mismos visita a los diferentes productores en origen, para informarse de forma precisa de las principales cuestiones relacionadas con la producción, el día a día en la finca, e incluso para ver si algo no termina de cuadrar, y también para tomar fotos de la finca y los productores. Con toda la información los responsables del proyecto tomarán la decisión de invitar o no a cada productor a formar parte de sus iniciativas.

Estos proyectos apoyan a los productores que han seleccionado mientras estos decidan seguir trabajando con ellos, y mientras no modifiquen sus condiciones de producción. De esta forma, poder formar parte de uno de estos proyectos se convierte en una simbiosis beneficiosas para los dos partes, para el productor que recibe el apoyo económico y emocional que necesita, y para los distribuidores y comercializadores, que de otra parte reciben puntualmente un producto de calidad sin igual a lo largo de toda la campaña, sin tener que preocuparse de buscar y seleccionar sobre la marcha nuevos productores constantemente, lo que se traduce en precios bastante estables y previsibles, donde el factor especulativo no forma parte de la ecuación final.

Además se suele invitar periódicamente a los productores a visitar los países de destino de sus productos para conocer “in situ” a las personas que hay detrás de cada pedido, de la distribución de los mismos, e incluso a las tiendas y proyectos que comercializan dichos productos a través de estas pequeñas empresas distribuidoras. Se aprovecha también la presencia de los productores para organizar catas y degustaciones de dichos productos guiados por ellos, lo que se convierte en una oportunidad única de conocer de primerísima mano cada fruta o verdura, desde su cultivo hasta formas diferentes y sorprendentes de preparación.

Juan (Naranjas Ecológicas Biovalle) a la izquierda, Clara (The Food Hub), Rafael (Olivo Vivo), Debla (Bioles) y Manuel (Guadalhorce Ecologico) a la derecha, en el mercado de productores organizado alrededor de la tienda en Lovaina.

En este contexto Naranjas Ecológicas Biovalle visitó recientemente Bélgica invitada por Simon y The Food Hub, y por segunda vez en estos últimos tres años. En esta ocasión también estuvieron presentes en la visita otros proyectos andaluces que también comercializan sus productos a través de dicha distribuidora: Olivo Vivo (aceite ecológico. Córdoba), Bioles (legumbres, arroz, harinas, frutas secas, ecológicos. Alameda, Málaga), Rambla del Mar (Hortalizas y verduras ecológicas. Viator, Almería) y Guadalhorce Ecológico (frutas y verduras ecológicas. Comarca Guadalhorce, Málaga).

Durante tres días, visitamos varios proyectos en los que nuestras naranjas orgánicas, y los demás productos, están presentes: tiendas de productores, supermercados, asociaciones de consumidores, locales donde se ofrecen exclusivamente productos de pequeños productores biológicos, etc. Proyectos situados por todo el país: Lovaina, Bruselas, Lieja, Gante…

Coincidiendo con nuestro viaje se celebró una fiesta de los productores que abastecen a The Food Hub en Lovaina, utilizando la plaza contigua a la tienda que la distribuidora tiene en la ciudad. Los distintos productores, colocados en el exterior, en semicírculo respecto a la tienda, presentaron y vendieron directamente sus productos al público, haciendo degustaciones gratuitas para los asistentes.

Inauguración del mercado de productores en la plaza aledaña a The Food Hub, en la que Biovalle también estuvo presente para hablar sobre sus cítricos ecológicos.

Aunque nuestras naranjas ecológicas no pudieron estar presentes por su actual estado de maduración, durante el viaje pudimos notar la misma ilusión hacia nuestro proyecto por parte de los distribuidores y tiendas que ofrecen nuestras naranjas que hace tres años, cuando viajamos por primera vez. Y la pregunta más repetida hacia nosotros en todos los locales visitados fue: ¿y las naranjas para cuándo?, en lo que parecía una versión frutal y orgánica de la canción de Jennifer López.

Sin duda estos momentos se convierten en oportunidades únicas de conocer a personas, proyectos y paisajes, lejanos en lo geográfico pero muy cercanos en la forma de entender y soñar el mundo. Para nosotros supone una recarga de energía muy necesaria ante la inminente campaña que se avecina, y que nos servirá para seguir en nuestro camino, ilusionados, felices y agradecidos a tod@s l@s que hacen posible que el proyecto Naranjas Ecológicas Biovalle sea hoy día una realidad desde Palma del Río.

 

Biovalle participa en un curso del IFAPA

A lo largo de la mañana del pasado jueves 27 de septiembre, Naranjas Ecológicas Biovalle participó en el curso de citricultura ecológica organizado por el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (IFAPA), y celebrado en Palma del Río.

Entre los asistentes se encontraban productores de cítricos que se han iniciado en la producción ecológica, otros productores convencionales que podrían estar interesados en este tipo de agricultura, así como técnicos, estudiantes de la rama agraria, desempleados, y particulares con especial interés en la materia.

 

Los asistentes dialogando respecto a varios aspectos de la producción ecológica de naranjas y otros cítricos, en uno de los momentos de la visita.

A lo largo de la mañana los participantes, que rondaban la veintena, pudieron conocer de primera mano todas las cuestiones relacionadas con la gestión y el día a día del proyecto. A media mañana se llevó a cabo una presentación del proyecto Naranjas Ecológicas Biovalle, en la sede del IFAPA, y a continuación de la misma se visitó la finca situada en el pago de la Ribera, en Palma del Río, donde se cultivan naranjas ecológicas navelinas, salustianas y cadeneras.

A pesar del calor reinante aún en estas fechas a lo largo de la visita los estudiantes pudieron conocer los principales temas relacionados con la certificación y el uso de insumos ecológicos, y principalmente la gestión que desde Naranjas Ecológicas Biovalle realizamos de la propia finca.

Los temas relacionados con el cultivo de cítricos ecológicos, el manejo de la fertilidad, las plagas, la sanidad vegetal, la diversificación de variedades, el riego, el manejo de las cubiertas vegetales, así como las labores de comercialización y el agroturismo, fueron los que más atrajeron la atención. Hubo también tiempo para visitar algunos árboles jóvenes de la variedad cadenera injertados y de diferentes edades, e intercambiar información sobre cuestiones importantes relacionadas tanto con la variedad como con el proceso de injertar.

Revisando el injerto de un jovén naranjo ecológico, de la variedad local en peligro de desaparición cadenera

El curso, de una semana de duración y 30 horas lectivas ha permitido a los estudiantes conocer de primera mano, a través de las conferencias de expertos en cada aspecto, las cuestiones relacionadas con la legislación en la materia, los pros y contras del cultivo, el proceso a seguir para la conversión de una finca de citricultura convencional a ecológica, las cuestiones relacionadas con la certificación y el control en producción ecológica, técnicas y aspectos relacionados con la fertilización, la sanidad vegetal, el control de la vegetación espontánea, y de la comercialización de los cítricos, etc. Se incluía también en el curso conocer un proyecto cercano de citricultura ecológica y la visita a una finca con experiencia en el cultivo orgánico o biológico de naranjas y otros cítricos, para lo que fuimos invitados a participar en el curso.

Naranjas Ecológicas Biovalle es un proyecto de citricultura ecológica familiar desarrollado desde la localidad de Palma del Río. En Biovalle puedes comprar naranjas ecológicas y otros cítricos orgánicos, apadrinar naranjos, o realizar visitas organizadas para conocer el día a día de la gestión de la finca.