¡Acabamos de finalizar nuestra campaña 2019-2020!

Queremos aprovechar para, además de comunicaros que durante estos últimos días de abril hemos dado por finalizada nuestra campaña de cítricos ecológicos, mostraros de nuevo nuestro agradecimiento por vuestro apoyo y confianza.

Desde Naranjas Ecológicas Biovalle, no tenemos palabras para expresar las emociones que sentimos ante vuestro respeto, ánimos y comprensión para nuestro proyecto de citricultura ecológica familiar. Y mucho más en estos últimos meses extraños de confinamiento.

A final de abril tuvimos que desactivar sobre la marcha los últimos productos que quedaban en nuestra tienda online. Y durante la semana pasada hemos estado intentando enviar dichos pedidos, aunque ha sido complicado.

Seguro que a algunas y algunos os hubiese gustado que os hubiésemos avisado con antelación para que hubieseis podido hacer vuestro último o últimos pedidos de la temporada.
Pero desechamos esta opción porque comprobamos que si mandábamos un email colectivo el problema es que no nos iban a quedar suficientes naranjas para los pedidos que nos llegasen. Y no nos gusta eso de ofrecer algo que sabemos que no podemos cumplir.

Así que os anunciamos ahora el final de nuestra campaña 2019/2020 desde hace ya unos días. La mayoría ya lo habéis comprobado al entrar en la web e intentar hacer un pedido.

La mala noticia es que en temporadas anteriores hemos estado recolectando y enviando naranjas biológicas a vuestros domicilios como mínimo hasta mediados de mayo, y a veces incluso hasta finales de mayo, como ocurrió la temporada pasada.

Envío diario de naranjas ecológicas y cítricos biológicos de Biovalle a través de la mensajería 24h. Otro gran año de envíos a nuestros clientes online, desde que empezamos a finales de noviembre, y hasta el final anticipado de campaña, a finales de abril.

Pero las cuatro últimas semanas han sido de locura, y han roto nuestras previsiones. Hace sólo dos meses pensábamos llegar con nuestras naranjas orgánicas hasta finales de mayo, como la temporada pasada, y hace un mes ya rectificamos y nos parecía que hasta mediados de mayo sí podríamos llegar, pero no mucho más.

Desafortunadamente hace justo 20-25 días, estuvimos analizando la evolución de las ventas y la época del año en que estábamos, y decidimos vender 20.000kg de nuestras naranjas al por mayor a una empresa que nos compra lo que no podemos vender, para aseguramos de que al menos no se quedaban en los árboles sin comercializar.

Ahora echamos de menos esos 20.000kg que vendimos, porque nos permitirían seguir al menos unas semanas más con nuestros envíos de naranjas ecológicas certificadas recién recolectadas y de máxima calidad.

Es complicado en estas circunstancias hacer una previsión acertada. Pero en esta ocasión ha sido demasiado raro todo.

Otro factor que ha podido ayudar a que se acaben antes es que nosotros nunca modificamos el precio de nuestras naranjas en medio de una campaña. Y con la locura que se ha desatado en los últimos tiempos por las naranjas, resulta que todo el mundo buscaba naranjas, y encima las convencionales tenían precios mas caros que nuestras naranjas de primera calidad y en ecológico.

Para nosotros el incremento de ventas ha sido sobre todo de clientes que ya teníamos, aunque agradecemos también a los muchos clientes nuevos que en la recta final de la campaña se han decidido a probar nuestras naranjas y cítricos orgánicos.

Y también lo sentimos por nuestros trabajadores temporales, que nos ayudan y son imprescindibles durante toda la campaña, y este año han tenido que dejar de trabajar ya, antes de lo habitual. Gracias a todas y todos.

Desde Biovalle os agradecemos de todo corazón vuestro continuo apoyo, confianza y respeto hacia nuestro proyecto. ¡Volvemos en noviembre!

La buena noticia es que en unos 6 meses, como mucho, debemos estar de vuelta, con las primeras naranjas navelinas de la temporada, las limas, los pomelos rojos, limones… No nos gusta empezar a recolectar antes de tiempo y por eso la experiencia nos dice que antes del 20 o 25 de noviembre casi nunca hemos empezado nuestra temporada. Y seguramente la cosecha 2020/2021 comenzará por esos días.

¡Gracias de todo corazón por vuestro apoyo y confianza una temporada más! Y especialmente os agradecemos vuestra actitud siempre positiva, pero especialmente importante y necesaria apoyando a pequeños productores como nosotros, y otros muchos más, durante estos duros meses de estar confinados en casa viviendo una situación que nunca antes habíamos vivido y para la que no estábamos ninguno preparado. ¡Mil gracias!

Os mantendremos informados del comienzo de la nueva temporada, por si os apetece seguir degustando nuestros cítricos ecológicos, y apoyando nuestro proyecto de vida.

¡NI MUERTOS NI DE PARRANDA!

Suponemos que algunas y algunos os preguntaréis que por dónde andamos, que por qué llevamos casi dos meses sin dar apenas señales de vida.

Pues afortunadamente no es porque ya hayamos dejado este mundo eco agro-tractoril (viendo los últimos acontecimientos), tan complicado y  bonito a la vez. Y ni mucho menos, como cantaba el gran Peret, es porque hayamos estado todo este tiempo de parranda.

Al contrario, llevamos unos meses frenéticos que no nos dejan ni comunicaros lo que hacemos en nuestro día a día. Y con esta entrada a nuestro blog, queremos volver a poneros tras la pista de nuestro trabajo, de nuestros logros y de nuestras alegrías.

Empezamos 2020 de la mejor forma posible, con nuevos clientes que querían conocer nuestros productos, y con el apoyo inestimable de los que lleváis ya años con nosotros.

Y a las primeras de cambio, aceptamos la invitación de nuestros amigos de The Food Hub en Bélgica para asistir a la inauguración de su nueva tienda en Bruselas. Aprovechamos nuestro viaje a tierras belgas para visitar en compañía de los miembros de The Food Hub, otras tiendas y proyectos a los que semanalmente enviamos nuestras naranjas ecológicas. Parece que fue ayer cuando comenzamos a colaborar con Simon en Bélgica, de la mano de Rafa (Olivo Vivo), y han pasado ya 6 años. Desde entonces hemos viajado en tres ocasiones a Bélgica a conocer primero a Simon, y después al proyecto que desarrolló y que incluye, con esta recién inaugurada, tres tiendas orgánicas y una distribuidora eco.

Juan, de Naranjas Ecológicas Biovalle, en un momento de la degustación de las naranjas durante la apertura de la nueva tienda de The Food Hub en Bruselas.

En esta visita asistimos con viejos amigos como Jesús de Frutorganic (aguacates y mangos ecológicos), y Manuel de Guadalhoce Ecológico (frutas y veduras ecológicas variadas). Y compartimos el viaje con otros productores de los que conocíamos sus proyectos, pero no a ellos directamente, como Carlos y Mónica de Bosque Tropical (nísperos, mangos y aguacates), o José y Miriam de Tropicultura (chirimoyas, mangos y aguacates ecológicos).

Y echamos de menos a Constantino de Rambla del Mar (hortalizas ecológicas), a Rafa de Olivo Vivo (aceite ecológico) y Debla de Bioles (legumbres, arroces, harinas, y frutos y frutas secos y deshidratados. Todo ecológico también), que en esta ocasión no pudieron viajar por diferentes motivos.

En Bélgica coincidimos en nuestro viaje con otros proyectos de España e Italia.

Tras visitar a diversas tiendas a lo largo de 3 días, el plato fuerte llego con la inauguración al público de The Food Hub Bruxelles Wolvengracht, donde estuvimos toda la tarde el sábado 11 de enero dando a degustar nuestras naranjas navelinas ecológicas entre los múltiples asistentes que querían conocer de primera mano esta nueva tienda en el centro de Bruselas, y surtida exclusivamente con productos ecológicos de pequeños y medianos productores de confianza.

Y a la vuelta de Bélgica recibimos la visita en Palma del Río de Pascal, fundador del proyecto Les Petits Producteurs en Lieja, y que decidió cambiar por unos días su ajetreo diario lleno de burocracia por unos días de vacaciones en casa, en Palma del Río, conociendo la recolección de cítricos en primera persona, y disfrutando mientras aprendía a cosechar él mismo algunos de los cítricos que esa misma semana iban para sus tiendas. Para nosotros fue también especial que Pascal estuviera unos día en casa, compartiendo con nosotros el día a día de Biovalle.

Pascal, pasando unos días en Palma con nosotros y recolectando unos pomelos para sus tiendas.

Otros acontecimientos han marcado nuestro día a día, además de los pedidos que nos hacéis diariamente, y de nuestra rutina diaria de recolección y venta. Así nuestras naranjas han estado presentes en los stands de la Junta de Andalucía en Fitur, y en Navartur, dos importantes eventos relacionados con el turismo, en Madrid y en Pamplona. Y donde nuestras naranjas han estado a disposición de todos los visitantes, para que pudiesen degustar algunas de las frutas más típicas de Andalucía desde hace siglos, y, en ambas ocasiones, de producción ecológica certificada, de Naranjas Ecológicas Biovalle.

Andalucía ha apostado en sus stands por la sostenibilidad, y en ese contexto ha cobrado importancia la presencia de nuestros productos orgánicos en ambas ferias.

Y por el camino han pasado otras muchas cosas, como el aparente despertar del campo ante los abusos que desde hace décadas, ¡décadas y no un mes!, llevan soportando los pequeños y medianos productores principalmente. Ojalá que esto no sea flor de un día y que el campo despierte y sus reivindicaciones se escuchen por fin en algún momento.

Visitantes al stand de Andalucía en Fitur, degustando las naranjas ecológicas de Biovalle.

Agradecemos profundamente a nuestros clientes por el apoyo que están prestando a nuestro proyecto de citricultura ecológica, a los amigos con los que compartimos la visita a Bélgica, por los buenos ratos pasados, y a todos los trabajadores de The Food Hub por el trato que siempre nos dispensan, así como a Pascal de Les Petits Producteurs por los días que hemos compartido en Palma, y también a la Junta de Andalucía por invitarnos a participar con nuestros cítricos biológicos en sus stands en ferias de turismo, y por supuesto a los agricultores, agricultoras, ganaderas y ganaderos por pedir lo que dignamente nos corresponde, ¡PRECIOS JUSTOS!

¡Quemando nuestro futuro!

Si algo se puede asegurar de nuestra civilización actual es que tiene una necesidad absoluta de energía, una especie de enganche que le hace siempre querer más y más.

Asistimos desolados en estos meses a la quema de bosques en España, como el gran incendio de Gran Canaria, pero también en diversas partes del mundo, siendo especialmente preocupantes los que se están produciendo en la amazonia, y los de Siberia y África (especialmente en Angola, República Democrática del Congo, Zambia o Mozambique).

Quemamos los bosques por diferentes motivos: En España por descuidos, por rencillas y venganzas, para cambiar el uso del terreno, y por simple placer como les sucede a algunos pirómanos.

Centrándonos en el caso de la amazonia y otras zonas selváticas del planeta, detrás suele estar el AGRONEGOCIO, en mayúsculas. Aunque a veces se culpa a los pequeños campesinos, al movimiento sin tierra en Brasil, etc., realmente detrás de los grandes incendios en las selvas están terratenientes, grandes corporaciones y gobiernos regionales, nacionales e internacionales, entre otros actores implicados (https://rosamtristan.com/2018/01/04/la-selva-del-amazonas-en-manos-de-piratas/)

La selva virgen, salvaje, sin dueños “legales” pero territorio indígena desde hace miles de años, es un pastel codiciado por muchos, que ven en la pasividad e incluso el apoyo de los gobiernos una manera fácil y rápida de incrementar su patrimonio individual o corporativo a costa del patrimonio común y no privado, de estas selvas bellas, biodiversas y necesarias para el conjunto de la sociedad global.

Vista aerea de la selva amazónica (Fuente Foto: Fondo Mundial para la Naturaleza en México (WWF) en la publicación https://www.muyinteresante.com.mx/preguntas-y-respuestas/como-ayudar-al-amazonas-8-formas-de-hacerlo/)

Las selvas vírgenes son además el territorio de numerosas tribus y grupos humanos, muchos de los cuales están aún sin contactar por seres humanos de fuera de la selva. Y tienen derecho a seguir viviendo como viven, y nosotros la obligación de respetarlos. ¡Son los humanos de estos territorios, aunque no posean escrituras de propiedad!

Estas zonas son tan necesarias para el hombre como para el resto de la biodiversidad que cobijan directamente. Pero la promesa de la gallina de los huevos de oro de la soja transgénica, principalmente, lleva provocando una ofensiva sobre la selva amazónica desde hace años, que cobra especial virulencia este verano.

Muchos hacendados y empresarios han estado durante décadas ejerciendo de lobby sobre los diferentes gobiernos para llevar a cabo proyectos extractivistas, energéticos y sobre todo agrarios en estas selvas. Y cuando encuentran un gobierno más afín a la destrucción como parece que está pasando ahora en Brasil, pero no sólo en Brasil, los procesos deforestadores se aceleran.

En Biovalle tenemos claro que detrás de esto en muchos casos, quizás en la mayoría, se encuentra la promesa de sustituir la selva amazónica por el cultivo de soja transgénica para mayor enriquecimiento de las empresas que manejan las semillas y los agrotóxicos necesarios para su “cultivo”. Soja de dudosa calidad y de cuestionable producción que posteriormente engordará al ganado europeo o norteamericano.

Los incendios se han incrementado considerablemente en la cuenca amazónica a lo largo de todo el verano (Fuente foto: AFP publicada en https://www.eltiempo.com/mundo/latinoamerica/que-se-esconde-tras-los-incendios-que-acechan-la-amazonia-405516)

En otros casos estos espacios se dedican directamente a pastos para el ganado que luego se exportará como carne a otras partes del mundo.

Es oportuno que cuando vemos o leemos noticias como las de los incendios, seamos capaces de reflexionar sobre nuestra posición, y sobre quién está realmente detrás de todo esto. Los consumidores europeos tienen mucho que decir, tanto sobre su alimentación, excesiva en carne y productos cárnicos procesados, como sobre las empresas a las que apoyan y dejan de apoyar, y sobre los tratados comerciales que nos obligan a asumir y tragar supuestamente “por nuestro propio bien”.

No parece desconectado el hecho de abrir las fronteras masivamente, a través del acuerdo comercial con MERCOSUR, entre Europa y Sudamérica, a la importación de nuevos productos principalmente agrarios hacia Europa, y a la exportación de productos tecnológicos, semillas y agroquímicos (entre otros) a Sudamérica, del hecho de la proliferación de los incendios y la quema de bosques amazónicos.

Es probable que los europeos tengamos que mirar más cerca a la hora de buscar y pedir responsabilidades: A nuestras instituciones y propios gobernantes europeos que suelen actuar de espaldas a la ciudadanía (por ejemplo desarrollando acuerdos comerciales secretos que no son votados ni aprobados por los ciudadanos en consultas o referéndums, y que no se conocen hasta que han sido ratificados).

Ellos son en buena parte responsables de este desaguisado al promover por un lado la especulación respecto al incremento de las importaciones de soja transgénica a Europa, creando desmesuradas expectativas de negocio al otro lado del Atlántico, y por otro lado promocionando la exportación desde Europa de las semillas de soja y el paquete agrotóxico-tecnológico asociado para su cultivo, gracias al acuerdo MERCOSUR, si finalmente es ratificado por los países miembros. Tras el repunte de los incendios parece que algunos gobiernos europeos empiezan a cuestionar dicho acuerdo (https://mundo.sputniknews.com/america-latina/201909031088574813-la-comision-europea-ratificacion-del-acuerdo-ue-mercosur-depende-de-acciones-de-brasil/), pero seguramente sólo es un posicionamiento más estético y coyuntural que real.

Terreno sembrado de soja tras su deforestación en la cuenca del amazonas, justo en la linde de la selva (Fuente foto: Greenpeace, publicada en http://archivo-es.greenpeace.org/espana/es/news/2016/Mayo/Tras-10-anos-de-exito-la-Moratoria-de-Soja-en-Brasil-se-renueva-indefinidamente/)

Quemamos la selva quemando parte de nuestra historia y de nuestro futuro. Quemamos biomasa fotosintética, quemamos directamente, además de la vida, energía y materiales valiosísimos.

El acuerdo comercial con MERCOSUR, además de promover la destrucción de la selva, permitirá el enriquecimiento de algunas grandes empresas a uno y otro lado del atlántico, pero a cambio conllevará problemas sociales, de salud provocadas por los agrotóxicos, laborales, ambientales y económicos a los pequeños y medianos productores de ambos lados del océano.

Si valoramos lo que ganamos como sociedad (mucho dinero para algunos) respecto a lo que perdemos (selvas, aceleración cambio climático, destrucción de pequeños productores y pequeñas empresas locales a ambos lados del Atlántico, incremento del uso de la energía y de los transportes, expansión de plagas y enfermedades para los cultivos y de especies invasoras…, problemas de salud para la población) este tipo de acuerdos no tienen razón alguna de ser. ¡Las cuentas globales no salen!

¿Puede un auténtico Homo detestar el humus?

Parece que la tierra, la naturaleza o la vida no están de moda, ni de plena actualidad. Pero ¿pueden perder su importancia? Pues claro que no, aunque quizás la tecnología bidimensional que desde pequeños nos induce a percibir el mundo en 2 dimensiones y sin muchas posibilidades táctiles, gustativas ni olfativas tenga mucho que ver en todo esto. Y sin duda también un modernismo rancio que huye de la tierra como quien huye del demonio.

Nosotros en Biovalle tuvimos la fortuna de nacer en otra época, con pocas posibilidades de videojuegos y televisores, y sin móviles, tablets y otros inventos similares en nuestras manos. Lo más apasionante era desayunar, comer o merendar, y salir a jugar a la huerta y sus alrededores con los primos y primas. Ensuciarnos, mancharnos, jugar en la tierra, y acabar en la bañera cada noche de verano embadurnados en una capa de polvo, que nos protegía del horno cordobés de agosto más que cualquier crema actual con factor de protección 100, era nuestra deseada rutina diaria.

Hoy día es casi imposible acceder a espacios de pura tierra en el interior de las ciudades, e incluso de los pueblos, por pequeños que sean. Se considera un atraso el que haya calles sin asfaltar, jardines sin adoquinar y plazas sin plastificar para que los niños no se lastimen. Pero entonces, ¿qué lugares quedan dentro de un espacio urbano para la tierra y el contacto humano con ella? En algunos casos los parterres y macetas, y en otros ni eso.

Incluso en las zonas rurales, los gobernantes y ciudadanos detestan algo de tierra o barro en sus calles. ¡Mancha, y hasta da sensación de atraso! Y además los perros y gatos depositan sus excrementos en ella…

Alcorque de un árbol en una ciudad cualquiera. Nada de tierra al descubierto y material artificial hasta el mismo tronco. ¡Peligro tierra!

Hoy los niños no tienen espacios para callejear sin miedo, para retozar en la tierra y saltar en el barro, para mancharse y volver a mancharse en las calles, para experimentar entre árboles y arbustos, o entre los cultivos colindantes.

La tierra además parece ser peligrosa, en ella se esconden millones de microorganismos que pueden poner en peligro la vida. ¡Está muy sucia!

Pero los que crecimos en la tierra nunca la percibimos como sucia, ni como algo de épocas pasadas, ni por supuesto peligrosa. Los miles de millones de microorganismos que se pueden encontrar en 1 solo gramo de tierra, son aliados que permiten su fertilidad, además de poner nuestro sistema inmune a punto. ¿O acaso los agricultores, ganaderos, cazadores, recolectores y otros profesionales que faenan diariamente con la tierra enferman por entrar en contacto con la misma?

Más bien parece lo contrario, que la falta de contacto con la tierra desde la más tierna infancia nos deja más débiles y propensos a alergias, intolerancias y otras cuestiones que quizás estén relacionadas con la falta de puesta a punto y actualización de unos sistemas inmunes en crecimiento y organización, que necesitan experiencias reales con los 5 sentidos y en 3 dimensiones.

La modernidad parece que lleva también implícito que el sector primario disminuya constantemente, con cada vez menos gente dedicándose al mismo en todo el mundo y por supuesto en España, dónde alrededor de un 4% de los empleos totales en la actualidad se dan en la agricultura (https://datos.bancomundial.org/indicador/SL.AGR.EMPL.ZS?end=2018&locations=ES&start=1991&view=chart) mientras que en 1950 los empleos agrarios eran casi el 50% del total de empleos.

En Naranjas Ecológicas Biovalle desbrozamos la hierba que crece entre nuestros cítricos, que se transformará lentamente en materia orgánica en nuestros suelos sin labrar. La agricultura ecológica genera más empleo que la agricultura convencional, si de verdad se hace agricultura ecológica.

Esto conlleva que la agricultura se haya convertido más en una maldición que en una forma de ganarse la vida para mucha gente que ve como esta no goza de prestigio social, ni político ni económico. ¿Quién quiere dedicarse al campo como profesión de futuro en la actualidad? Si consultamos la XV Encuesta ADECCO ¿QUÉ QUIERES SER DE MAYOR?, recientemente publicada (https://www.adeccogroup.es/wp-content/uploads/2019/08/XV-Encuesta-Adecco-Que%CC%81-quieres-ser-de-mayor.pdf) vemos que los peques quieren ser de todo lo que tienen buenos referentes en la actualidad, que coincide en muchos casos con los perfiles de profesionales que más minutos reciben en la tele, o en internet, las noticias, las diferentes publicaciones y las redes sociales, las películas o las series. De ahí que quieran ser incluso youtuber, pero ni por asomo agricultores o agricultoras. ¿Qué referentes agrarios tiene un niño o niña en la actualidad? Y todavía si viven en pueblos pequeños con clara vocación agraria, es posible que exista en ellos también dicha ilusión, pero incluso en los pueblos medianos, la ruralidad ha sido prácticamente expulsada de los mismos y de sus centros de decisiones.

Parece que producir comida no es algo muy moderno ni deseable para niños, jóvenes y adultos. Y quizás tampoco para buena parte de la sociedad, los empresarios y los políticos. Nos desentendemos en general de los procesos de producción de alimentos, y luego nos comemos cualquier cosa que nos digan que es comida, a pesar de que venga envuelta en no sé cuántos plásticos y haya que leer dos párrafos de ingredientes.

Es una pena que un sector tan necesario y que tanto puede hacer aún, no goce del predicamento que otros sectores o actividades si tienen. Quizás la pérdida cultural y de identidad que se ha producido en las últimas décadas ha propiciado esta situación. Los agricultores ya ni siquiera saben gestionar sus campos sin la ayuda de peritos, técnicos, ingenieros e insumos químicos o biotecnológicos de todo tipo.

Es cierto que así ni a nosotros nos gustaría dedicarnos al campo, a no ser que fuese sólo por una opción meramente económica, si es que se ganase muchísimo dinero, claro.

Curso sobre suelos en Subbética Ecológica, impartido por Noelia Rodríguez de Vega Torralba Bio.

La buena noticia es que el sector ecológico de pequeñ@s productor@s, donde encontramos gente vocacional e ilusionada, es un sector que se está desarrollando a buena velocidad, y que vienen generaciones que apuestan por una nueva forma de producción y de vida que es antigua, y que permite relaciones sociales, ambientales, de salud y económicas mejores para todos, si se trabaja en canales cortos y de forma honesta. Y que también permite un empoderamiento personal y colectivo, y a la vez crea una rica cultura que se transmite de nuevo de generación en generación, a través de la experiencia y el diálogo.

En Naranjas Ecológicas Biovalle estamos muy contentos de trabajar en red con otros agricultores, clientes, grupos, asociaciones, tiendas, cooperativas y colectivos de todo tipo y de tocar cada día la tierra que nos da de comer, la salud y la vida.

Nos gusta recordar a diario, mientras trabajamos en nuestros cítricos ecológicos, que los seres humanos procedemos de la tierra y que hasta en el nombre la llevamos: etimológicamente hablando un hombre (homo) es el que sale del suelo (humus) (https://www.delcastellano.com/etimologia-hombre/), por lo que renunciar a la tierra y al humus no es más que una forma de renunciar a ser auténticamente humanos.

 

¿QUIERES CONOCER UN AVANCE DE LA COLECCIÓN OTOÑO-INVIERNO DE BIOVALLE?

A estas alturas del verano ya pueden entreverse los diseños que presentaremos a partir de noviembre en nuestra nueva colección de otoño-invierno. Y por eso queremos compartirlos con vosotr@s.

Para esta nueva temporada, desde Biovalle apostamos por los tonos cítricos: verdes, rosas, rojos y naranjas. Sin duda será una campaña que vendrá marcada por el potencial invernal que, desde nuestros comienzos, han demostrado unos colores intensos, y que unidos a unos cortes exquisitos y elegantes, basados en formas elípticas y redondeadas, confieren su identidad a estos nuevos diseños.

Y a pesar de lo novedoso de estas nuevas creaciones, tras una revisión más pausada se puede comprobar que no se diferencian en exceso de los diseños que presentamos en las campañas anteriores.

Nuestros productos son nuevos, y de siempre a la vez, alejados de la angustiosa creatividad contemporánea que necesita de la obsolescencia para huir hacia delante, denostando lo pasado por antiguo o desfasado.

Limones ecológicos madurando en Biovalle. Tonos verdes que mutaran al amarillo llegando el invierno.

Ahí radica la maravilla de la naturaleza, en su poder creador y conmovedor a partir de diseños de siempre pero que resultan a la vez de máxima actualidad. La naturaleza no necesita renovarse completa y forzosamente, porque nunca deviene en obsoleta por mucho que se intente cosificar, o que se abuse de ella. Y cuando es necesario, sabe como nadie crear y promover la novedad.

Nosotros estamos felices de poder cultivar y mejorar el suelo de nuestras fincas, y recibimos emocionados cada nueva creación surgida del azahar, como si nunca antes hubiésemos sido conscientes de tanta perfección y belleza.

Nuestras naranjas ecológicas, pomelos rojos, limas, limones, mandarinas y otros productos biológicos son cada año creaciones únicas y originales que no tienen nada que envidiar a cualquier creación contemporánea del mundo de la moda o el arte. O al menos así nos lo parece a nosotros. Es cierto que somos parte interesada pero así lo sentimos, y por supuesto no queremos ni pretendemos llevar razón ni estar en posesión de ninguna verdad.

Pomelos madurando verdes en primer plano, en contraste con pomelos rojos de la temporada anterior al fondo.

A estas alturas, ya casi en agosto, lo que si parece es que vamos a tener una buena cosecha de naranjas ecológicas navelinas, salustianas y cadeneras, tanto en cantidad como en calidad. Ya sabéis lo importante que son las naranjas en nuestro proyecto porque son la base del mismo, nuestro producto estrella utilizado por nuestros fieles clientes en zumos, para comer, para mermeladas, desecadas, o formando parte de otros elaborados, así como múltiples guisos, postres y recetas (https://sevilla.abc.es/gurme/reportajes-bares-y-restaurantes-cordoba/palmadelrio/juan-salamanca-biovalle-potencial-las-naranjas-la-cocina-infinito/).

En cuanto a limas y limones, especies muy similares, parece que la cosecha será más cuantiosa que en la temporada anterior, principalmente por el crecimiento que han tenido los nuevos plantones en los últimos años. Estamos aún lejos de nuestro techo productivo de este tipo de cítricos orgánicos, pero la producción de esta próxima temporada es sensiblemente superior a la de la que acabamos de terminar. Y la calidad no deja nada que desear, al menos a priori, a la calidad de la pasada campaña.

Los pomelos rojos siguen en buena forma y tendremos una cosecha similar o ligeramente superior a la pasada, pero igualmente subiremos nuestra producción en los próximos años cuando los árboles continúen creciendo y los nuevos plantones comiencen a producir cosecha en 1-2 años. La calidad parece que también será muy buena.

Y terminamos con nuestras mandarinas, que después de un año regular en cuanto a las cantidades producidas, creemos que vamos a retomar la buena senda para la próxima campaña, ampliando de forma importante la producción de mandarinas que esperamos cosechar. Y de una calidad que nos parece muy apropiada a estas alturas.

Mandarinas satsumas en maduración, una rica y temprana mandarina de origen japones que aporta un toque exótico a nuestros «diseños» agroecológicos.

Quedan casi cuatro meses para que nuestra nueva campaña 2019/2020 comience con fuerza. En estos meses de verano y los primeros de otoño es cuando los cítricos se encuentran en pleno proceso de crecimiento y engorde, y continuarán con el proceso de maduración que, como ya vais sabiendo, debe hacerse obligatoriamente en los árboles porque los cítricos no maduran una vez recolectados.

A nosotros nos cuesta mucho esperar aún cuatro meses para ver el fruto de nuestro trabajo y compartirlo con tod@s vosotr@s, pero sabemos que es fundamental saber aguardar el tiempo suficiente y dejar hacer tranquilamente a la sabia naturaleza, si queremos de verdad seguir disponiendo de un producto estrella de máxima calidad tan valorado por tod@s vosotr@s y al margen de la obsolescencia.

¡En Naranjas Ecológicas Biovalle producimos diseños agroecológicos efímeros de alta calidad que nunca pasan de moda, para que los disfrutes cada temporada con los tuyos, y te ayuden a mantener y mejorar tu salud mientras contribuyes a la conservación de la naturaleza, la biodiversidad, y a la mitigación del cambio climático!